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Durante treinta años el software de negocios hizo una sola cosa: guardar lo que pasó y esperar a que alguien fuera a buscarlo. Cloud POS LX ya no funciona así. Adentro hay agentes de inteligencia artificial que consultan tu operación, preparan el trabajo y te avisan sin que preguntes.
38
herramientas de negocio que el asistente sabe usar
0
consultas a la base de datos que escribe el modelo
1
persona confirma cada acción antes de que ocurra
Qué significa «agéntico»
Casi todo el software que se anuncia con inteligencia artificial sigue esperando a que vos empieces la conversación. Un sistema agéntico empieza solo, porque sabe qué mirar.
Ayer
Registra lo que pasó y lo deja en una tabla. Si querés saber algo, entrás, buscás el reporte, elegís el rango y leés. El dato estaba ahí desde el martes; vos te enteraste el viernes.
Hoy
Le preguntás en español y contesta con el número, no con otra tabla. Ya no tenés que saber en qué pantalla vive la respuesta — solo tenés que tener la pregunta.
Hoy, con el add-on
Nadie pregunta nada y el trabajo igual pasa. El certificado que vence en tres semanas, la factura que Hacienda rechazó anteayer, el cliente que debe desde hace cuarenta días: aparecen solos, con el botón que los arregla al lado.
Funcionando hoy
El asistente de datos lleva meses en producción con clientes reales. Está construido con Claude, de Anthropic, y trabaja sobre la información de tu empresa — no sobre una copia, no sobre un resumen, y nunca sobre la de otro negocio.
«¿Cuánto vendí este mes contra el pasado?», «¿qué producto me está comiendo el margen?», «¿quién me debe más?». El asistente elige la herramienta correcta, la corre sobre tus datos y te muestra de dónde salió cada cifra.
Le pedís un ajuste de stock o un abono a la cuenta de un cliente, y el asistente no te manda a buscar la pantalla: te la abre ya llena, con la cantidad o el monto que dijiste. La revisás, la corregís si hace falta, y la aprobás vos.
Escribís «Coca-Cola 600 ml» y la IA elige el código oficial, con nivel de confianza y alternativas. Solo puede elegir entre los códigos reales del catálogo de Hacienda: no existe la posibilidad de que invente uno.
Qué subió, qué bajó, qué descalce hay entre el IVA que cobraste y el que pagaste, y qué conviene revisar antes de declarar. En prosa, como te lo diría un asesor que ya miró los números.
El reparto que lo hace seguro: el asistente llena el formulario; el que aprieta el botón sos vos. Esa frase no es una política de uso — es cómo está construido. La herramienta que propone un alta de cliente ni siquiera recibe una conexión a la base de datos.
Funcionando hoy · desde agosto de 2026
Todo lo de arriba es un agente para vos, que trabaja sobre tus datos. Este es otro: vive en tu número de WhatsApp y le contesta directamente a tus clientes finales cuando escriben para pedir algo.
Tu cliente escribe «quiero 2 pizzas margarita y una coca», suelto y sin formularios. El agente pregunta lo que falte —tamaño, cantidad— y arma el pedido con los productos y los precios de tu propio catálogo.
El pedido entra al sistema por el mismo camino que uno tomado a mano, y queda esperando que alguien de tu equipo lo apruebe. El agente interpreta y arma el pedido; nunca lo aprueba, lo cobra ni lo factura.
Se contrata aparte, con un cupo mensual de conversaciones según el plan. Es el mismo reparto que el resto del producto: la IA prepara, una persona con permiso aprueba.
Add-on Agentic · disponible
Esta es la parte que trabaja cuando nadie tiene el sistema abierto. Nueve revisiones que recorren tu operación todos los días buscando exactamente las cosas que se olvidan — y que cuando encuentran una, te la ponen enfrente con la acción que la resuelve al lado. Vos decidís cuáles se ejecutan y a partir de qué umbral vale la pena avisarte.
No es un chat esperando una pregunta. Es una bandeja que un día tiene cero cosas y otro día tiene tres, y en la que cada línea le ahorra a alguien una tarde.
Certificado por vencer
Un certificado vencido es una mañana entera sin poder facturar. Te avisa antes de que venza, y también si el archivo dejó de poder leerse — tan grave como que ya haya expirado.
Rechazado por Hacienda
Una factura rechazada que nadie miró es una venta que fiscalmente no existe. Aparece el mismo día, no en la revisión de fin de mes.
Cobros vencidos
La cartera no se descuida de golpe: se descuida un cliente a la vez. El vigía los junta y te los pone enfrente.
Stock crítico
Lo que se está por acabar y lo que ya se acabó, antes de que un cliente te lo diga en la caja.
Caja descuadrada
Revisa los cierres de los últimos 30 días y marca los que no cuadran, mientras alguien todavía se acuerda de qué pasó en ese turno.
Movimientos fuera de patrón
Descuentos y anulaciones que se salen de lo normal del negocio. No acusa a nadie: te muestra el movimiento y vos mirás.
Producto vendido al costo
Un producto que se vende al mismo precio al que te costó deja ganancia cero, y en el reporte general se pierde entre los que sí dejan margen. Este vigía te lo señala solo.
Ficha de producto incompleta
Un producto que promete un impuesto o un cargo que no tiene bien configurado hace que Hacienda rechace el comprobante entero, no solo esa línea. Te avisa antes de que se venda.
Venta cobrada sin comprobante
Cuando una factura muere —Hacienda la rechaza o se anula— y nadie la vuelve a emitir ni le devuelve el dinero al cliente, queda cobrada pero nunca declarada. Este vigía la saca a la luz.
Los límites
Darle capacidad de actuar a una inteligencia artificial dentro del sistema que factura es una decisión seria, y la tomamos escribiendo los límites antes que el código. Ninguno de estos seis es una casilla que se pueda desmarcar.
Ningún agente decide facturar, anular o acreditar. Un comprobante mal emitido no es un error de software: es un problema con Hacienda, y esos los firma una persona.
Un agente puede preparar un pedido, una nota o un ajuste completo. Aprobarlo es una decisión de alguien con permiso para tomarla, y el sistema no le deja saltarse ese paso.
El modelo no escribe consultas ni conoce la estructura de tu base. Solo puede llamar a las 38 herramientas que escribimos y probamos nosotros, y las llama con la conexión de solo lectura.
El asistente hereda tus permisos, no los amplía. Si tu rol no puede dar de alta un cliente tecleando, tampoco puede pidiéndoselo al asistente.
Cada empresa trabaja sobre su propio esquema de base de datos. El agente que responde tus preguntas no tiene forma de alcanzar la información de otro cliente, porque no está en su conexión.
Cada pregunta, cada herramienta que se usó y cada acción propuesta quedan en la bitácora, con nombre y hora. Hay un panel para leerla.
Para ser claros
El asistente de datos y la clasificación CABYS están disponibles hoy en los planes que los incluyen. Los vigías funcionan, pero se contratan aparte: son un add-on que activamos por negocio y no vienen en los planes estándar. Y conviene decir qué son y qué no: los vigías revisan tu operación con reglas y umbrales que vos configurás — es trabajo programado, no un modelo de lenguaje decidiendo. Lo agéntico de verdad, donde la IA elige qué herramienta usar, es el asistente.
Empieza hoy
Activamos tu empresa y le preguntás al asistente lo que quieras sobre tu propia operación. Sin permanencia mínima.